La exposición interactiva de Papalote Museo del Niño permanecerá hasta agosto de 2027 en Casa Doña María Pons, con actividades para que niñas, niños y familias descubran cómo reducir, reutilizar, readaptar, reciclar y reintegrar los residuos






¿Qué pasa con una botella después de tirarla a la basura? ¿Y si una llanta pudiera convertirse en parte de un espacio de juego? ¿O una prenda que ya no se usa tuviera una segunda oportunidad? Estas son algunas de las preguntas que plantea la Expo “Ruta 5Rs”, un proyecto interactivo de Papalote Museo del Niño que ya puede recorrerse en la capital potosina.
La muestra se presenta en Casa Doña María Pons, sede de Fundación Herdez, ubicada en avenida de la Paz 216, en el Barrio de Tlaxcala, y estará disponible del 24 de septiembre de 2026 al 28 de agosto de 2027.
A través del juego, la experimentación y distintas actividades lúdicas, la exposición busca acercar a niñas, niños y familias a cinco acciones relacionadas con el manejo responsable de los residuos: reducir, reutilizar, readaptar, reciclar y reintegrar.
Durante el recorrido, los visitantes pueden conocer ejemplos cotidianos de cómo disminuir la generación de basura, aprovechar nuevamente objetos, darles un uso diferente, separar residuos y comprender qué ocurre con algunos materiales cuando llegan a un centro de acopio.
La experiencia parte de situaciones cercanas para los menores, como el consumo de botellas de plástico, ropa, cuadernos, envases y otros productos que tenemos en la vida diaria; la intención del ejercicio es que el aprendizaje no se limite a conocer estos conceptos, sino que se permita principalmente a las niñeces experimentar con ellos.
Cecilia Padrón Quijano, líder de Casa Doña María Pons, destacó que la propuesta busca llevar los aprendizajes fuera del espacio y convertirlos en acciones cotidianas: “La exposición busca ser congruente con aquello que propone”, señaló, al explicar que alrededor del 80 por ciento de la exposición está construida con materiales adaptados, incluidos materiales y empaques que encontraron una nueva función.
-Entre las cinco estaciones…
La primera parada plantea reducir: generar menos basura desde el momento de consumir. Entre las actividades se invita a cuestionar si realmente es necesario comprar determinados productos y a sustituir artículos desechables por opciones reutilizables.
Después aparece reutilizar, que implica aprovechar los objetos más de una vez o prolongar su utilidad. Una prenda desgastada, por ejemplo, puede convertirse en un trapo, mientras que algunos recipientes pueden tener nuevas funciones antes de convertirse en residuos.
La readaptación lleva el juego un paso más allá: imaginar nuevos usos para objetos que originalmente fueron creados con otro propósito. En esta parte del recorrido, materiales como llantas pueden transformarse en elementos para construir espacios y objetos distintos.
La ruta continúa con la separación de residuos, donde los visitantes aprenden a distinguir entre residuos orgánicos, inorgánicos reciclables y aquellos que no pueden reciclarse. La dinámica permite que los menores participen directamente en la clasificación llevando diferentes materiales en carritos reciclados de taparroscas, para que lleguen a los contenedores correctamente dispuestos.
Finalmente, la exposición muestra parte del proceso que siguen materiales como las botellas de plástico después de ser separados y enviados a centros de acopio, desde su recolección y lavado hasta su trituración y transformación para generar nuevos productos.
El recorrido también busca poner en perspectiva el impacto que tiene el consumo cotidiano; de acuerdo con la información presentada durante la experiencia, fabricar una botella de plástico requiere agua y otros recursos, por lo que reducir su consumo también significa disminuir la cantidad de recursos utilizados para producirla.
Padrón Quijano señaló: “Esperamos que quienes recorran 5R’s no salgan únicamente con una información, sino que también reflexionen con preguntas, con ideas, con acciones que puedan incorporar a su vida cotidiana”, expresó.
La exposición permanecerá en Casa Doña María Pons durante casi un año y propone que el aprendizaje ambiental ocurra a través de una experiencia en la que los visitantes puedan tocar, jugar, construir, separar y descubrir nuevas posibilidades para aquello que normalmente termina en la basura.
A la inauguración asistió la directora general de Papalote Museo del Niño, Alejandra Cervantes Mascareño, además de la directora de la Casa Doña María Pons en San Luis Potosí, Cecilia Padrón Quijano, y Carmen Robles, presidenta de Fundación Herdez.







